ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LAS DIETAS, ¿DE VERDAD SON TAN MALOS?

ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LAS DIETAS, ¿DE VERDAD SON TAN MALOS?

Muchos alimentos se han satanizado, por decirlo de alguna forma, y las dietas los prohíben tajantemente, así que hay personas que comienzan a pensar que la carne roja es mala, que nos hace un terrible daño y nos vuelve propensos a tener cáncer, que no debemos comer sal, ni azúcar, mucho menos gluten porque no es saludable. Algunas personas, cuando los ingieren se sienten hasta culpables y preocupadas porque están envenenando su cuerpo, ¿Pero, qué tan cierto es todo esto?

La ciencia ha investigado a fondo muchos de estos alimentos, supuestamente prohibidos, y los resultados son más animadores de lo que muchos creen.

1.- La sal.

Hay quienes la tratan de eliminar a toda costa de sus comidas diarias, estando dispuestos a comer sopas insípidas, si bien es cierto que es dañina para quienes la consumen en exceso y tienen la presión arterial alta, pudiendo provocarles infartos, un consumo bajo de sal es recomendado por los expertos, ya que es vital para el funcionamiento del cuerpo, el sodio que contiene protege las células, regula el equilibrio hídrico, el metabolismo y la circulación de la sangre.

 

2.- Carne roja.

Se creía que el consumo de carne roja podría estar relacionado con una mayor tendencia a desarrollar cáncer. Los especialistas advierten que ese riesgo en realidad es muy pequeño y que todo depende de comer porciones normales.

La carne roja aporta nutricionales que el organismo utiliza para regenerar tejidos, así como para construirlos. Es una buena fuente de proteínas y su contenido de minerales es alto, entre los cuales están el hierro, zinc, fosforo, calcio, potasio, y además proporciona vitaminas B2 y B12.

 

 

3.- Gluten.

El gluten fue señalado como un elemento que debía ser eliminado a toda costa de las dietas, sin embargo se ha demostrado que en realidad solo afecta a quienes tienen alergia al gluten o enfermedades celíacas, en las que los pacientes presentan daños en su intestino delgado si lo consumen, muchas personas se auto diagnostican como sensibles al gluten, pero en realidad los productos que no contienen gluten no son más saludables: pueden tener un 25 por ciento más de calorías, dos y media veces más de grasa, la mitad de la fibra y el doble de azúcar.

El gluten es rico en proteínas y su contenido de hierro, ácido fólico, vitamina B y otros nutrientes es alto y beneficioso para el organismo.

 

4.- Azúcar.

El consumo en demasía de azúcar puede generar sobrepeso y enfermedades como diabetes, si bien es cierto que lo preferible es evitar este endulzante, especialmente el que se encuentra en productos procesados, como refrescos o jugos envasados, sin embargo no tenemos que ser extremistas y privarnos de él, ya que en realidad se encuentra presente de forma natural como glucosa y la fructosa en las frutas. El azúcar es una buena fuente de carbohidratos necesarios para que el cuerpo tenga energía.  La Organización Mundial de la Salud recomienda para adultos un consumo no superior a los 50-60 gramos de azúcar por día.

 

5.- Grasas.

Las grasas son un componente esencial en la alimentación y necesarias para el funcionamiento de nuestro organismo. En realidad dejar de consumir “grasas” no te ayudará a bajar de peso ni a reducir tallas…todo lo contrario. Científicamente se ha demostrado que si no consumes grasas te sentirás más hambriento. Según un estudio del American Journal of Clinical Nutrition la grasa es la causante de que la absorción de los alimentos sea más lenta.

Además las grasas son responsables de la absorción de las vitaminas E y K que hidratan y protegen la piel. Un estudio realizado por el New England Journal of Medicine comprobó que una dieta con un consumo moderado de grasas es mucho mejor que una que es nula en grasas.

 

6.-: Colesterol y el mito de huevo.

En los últimos años el consumo de huevos ganó muy mala fama, debido a que se decía que comer la yema aumentaba el colesterol en la sangre, sin embargo este mito se ha develado. El huevo es un alimento muy saludable, y aunque la yema sí posee un alto contenido de colesterol en realidad sus propiedades son mayores, ya que ayuda a elevar el colesterol bueno, y a disminuir el nivel de triglicéridos, factor desencadenante de los infartos.

Colesterol LDL es conocido como colesterol malo. Colesterol HDL es conocido como colesterol bueno. El colesterol HDL está presente en las membranas de las células del cuerpo, dándoles fuerza y rigidez. El colesterol se convierte en vitamina D, además funciona como un transporte para algunas vitaminas, antioxidantes y enzimas. Protege la piel y se han encontrado evidencias de que participa en los procesos de cicatrización.

Definitivamente la clave de la salud se encuentra en el equilibrio, en cuidar nuestra nutrición, en no hacer dietas extremas y vivir atemorizados por ciertos alimentos, o, qué piensas, escribe tu opinión en los comentarios

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